EL FENÓMENO !

viernes, 2 de mayo de 2014

TRISTEZA Y DOLOR en el velatorio de la bebé que murió en una ambulancia detenida por la DNCD

“Dejad que los niños vengan a mí, pues de ellos será el reino de los cielos”, las caritas inocentes de varios niños que observaban el cadáver de Carla Michel, sin comprender la razón de su muerte, quizás tenga sentido en esta frase der nuestro Señor Jesucristo.
Alrededor del féretro de la niñita, que parece dormida,  se observa  llanto y pesar en el rostro de su madre y entre los vecinos y familiares que acompañaban el cadáver. La pequeña murió  a bordo de una ambulancia que fue interceptada por la Dirección nacional de Drogas para ser revisada.

 De acuerdo a lo expresado por la abuela de la niña, ésta nunca había presentado dificultades  de salud hasta el miércoles cuando enfermó.

Su madre, Dilenia de los Santos, entre sollozos, reiteró su denuncia de que los agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas permanecieron con la ambulancia parada por más de media hora mientras su hija respiraba su último aliento de vida en ese lugar.
El velatorio se convirtió en el clamor de un vecindario que acudió desde el primer momento a acompañar a esa bebé que con su carita risueña había conquistado los corazones de jóvenes y niños del sector Semillas, un conglomerado compuesto por personas que fueron reubicadas desde un centro de refugiados a las orillas del río Nigua.